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‘”IT” es esa cualidad que poseen los que atraen a los demás con su fuerza magnética. Con “IT”, ganas a todos los hombres si eres una mujer-y todas las mujeres si eres un hombre. “IT” puede ser una cualidad de la mente, como también una atracción física. La confianza en sí mismo y la indiferencia (…) algo en tí que da la impresión que no eres para nada fría. Eso es “IT”‘.  Elinor Glyn

El término ‘It’ girl define a la chica de moda o la chica del momento, la que destaca por su manera de vestir o de hacerse publicidad en estos años en los que el materialismo gana tantas carreras. Pero una vez más no somos pioneros acuñando términos… la primera ‘It’ girl fue una actriz que ya hacía de las suyas en las primeras décadas del siglo XX y adoptó la anterior definición como la de su propia vida con la película ‘It’ (Clarence G. Badger, 1927). Su nombre, Clara Bow.

La neoyorquina actriz nació en 1905 en el seno de una familia afectada por la pobreza y los desequilibrios emocionales y psíquicos. Los duros acontecimientos de su infancia, como la muerte de un amigo en sus brazos a los 10 años o el rechazo de las niñas de su barrio por los harapos que llevaba por vestido le hicieron entrar con fuerza en el Cine al poder llorar repentinamente cuando recordaba aquellos sucesos. En cuanto a sus progenitores, se llegó a decir que el padre de Clara, aquejado de dolencias psíquicas, supuestamente violó a la chica cuando rondaba los 15 años, aunque después Clara le ayudaría a encontrar trabajo y ganarse la vida. Su madre era una prostituta que sufría epilepsia y que nunca estuvo de acuerdo con que la Bow se introdujera en el mundo del espectáculo. En medio de toda esta situación Clara envió unas fotografías de sí misma a un concurso de Cine de una revista de la época. El premio era participar en la que sería su primera película, ‘Beyond the rainbow’ (Christy Cabanne, 1922). Sin embargo, las escenas en las que Clara Bow aparecía fueron suprimidas de la cinta original, por lo que se podría decir que la primera aparición de la actriz en el cine mudo ocurrió en ese mismo año con ‘Down to the Sea in Ships’ (Elmer Clifton). Al año siguiente la madre de Clara moriría y la muchacha comenzaría a abrirse camino en el Cine.

Amable y humilde, Clara se ganó el respeto de sus compañeros en los primeros años de su carrera, trasladándose con su padre a Hollywood. En 1925 su fama, tanto de actriz como de estrella del celuloide, se aceleró con ‘Días de colegial’ (Wesley Ruggles). A partir de entonces sus múltiples idilios y sus juergas alimentaron las revistas de corazón de aquellos años. Clara Bow se rodeó de joyas, de pieles y de hombres. En cuanto a ellos, en 1930 su secretaria sacó a la luz los trapos sucios de la actriz y publicó la lista de hombres que habían entrado en su casa durante sus años de trabajo con ella, entre los que destacaban Gary Cooper (que al parecer utilizó esta relación para escalar en su carrera), Rex Bell (que años más tarde sería su marido) o un equipo de fútbol americano al completo con Marion Marrison a la cabeza (conocido tiempo después como John Wayne). Entre tanto, en 1927 la Bow protagonizó la ya nombrada película ‘It’ o ‘Ello’, que supuso el culmen de su carrera (película en la que compartía cartel con el actor español Antonio Moreno). Pero si después de la tormenta siempre llega la calma, no fue así en el caso de la ‘It’ girl. Tras el rotundo éxito de Clara Bow sus apariciones en la prensa y en los tribunales comenzaron a atormentarle y ya a principios de los años 30 comenzó a sufrir las primeras depresiones nerviosas. En 1933 rodaría ‘Hoop-la’ (Frank Lloyd), que se convertiría en su última película. Con 28 años su rápida ascendencia al estrellato paró para siempre, algo que enloqueció a Clara y que le llevó a ser internada en sanatorios mentales donde años después terminaría intentando quitarse la vida bajo un diagnóstico de esquizofrenia. Finalmente y antes de morir de un ataque al corazón en 1965, Clara Bow vivió sus últimos años junto a la tranquilidad de su familia como reliquia del viejo Hollywood, que para conmemorar sus actuaciones le puso una estrella a su nombre en el Paseo de la Fama de Los Ángeles (California).